Los sedimentos cársticos más antiguos del Garraf
En la dolina de les Alzines se han realizado diferentes campañas de intervención arqueológica, desde el año 2005 hasta la actualidad. La primera intervención de la que se tiene constancia es la que realizaron diferentes grupos de espeleólogos en los años 60 del siglo XX, para hacer practicable el acceso a la sima del interior de la dolina. Antes de dichos trabajos parece que la cavidad era inaccesible y sólo se observaban algunas grietas.
La dolina de les Alzines es una depresión de tamaño grande y de forma más elíptica que circular. La superficie está ocupada por una gran cantidad de sedimentos finos, producto de la descalcificación, algunos de los cuales han penetrado en el interior de las simas. En la actualidad, se encuentra ligeramente modificada en su morfología original debido a las diferentes intervenciones, tanto arqueológicas como espeleológicas, que se han llevado a cabo en su interior.
Del material recuperado, lo más significativo son los distintos restos de rinoceronte de la especie «Stephanorhinus etruscus» procedentes de la zona interior de la cavidad. Destacan especialmente las extremidades, entre las que se encuentra la parte distal de una tibia, el astrágalo, los metápodos, los articulares y varias falanges probablemente de un mismo individuo. Estos restos se han localizado en la Pared de los Huesos, y podrían corresponder a los restos de fauna que se encontrarían dentro del antiguo tapón de sedimentos, parte del cual se habría derrumbado en el interior de la dolina. Siguen los restos de un bóvido de gran talla, de lince, tortuga y otros restos aún pendientes de determinar. Los restos de fauna recuperados del interior de la sima, se hallan en un excelente estado de conservación, y parecen haber sido desplazados desde el exterior. Actualmente, los restos faunísticos se hallan bastante soldados en los paquetes arcillosos colgados a media altura de la cavidad, lo que dificulta extremadamente su extracción y recuperación hacia el exterior. También se han recuperado algunos restos de industria lítica en cuarzo y sílex.
