El dolmen de la Creu d’Ardenya
El dolmen de la Creu d’Ardenya se trata de lo que se llama una pequeña galería catalana y, a día de hoy, consiste en una masa ovalada de piedras pequeñas (el túmulo) y un hueco interior (la galería) desprovista de la mayoría de losas que la conformaban debido, probablemente, al pillaje soportado continuadamente durante los 4000 años que hace fue construido.
El túmulo del dolmen consiste en un montículo de piedras, hoy de forma ovalada (10x8m), delimitado por una muralla (persitálito) de pequeñas losas u ortostatos perimetrales dispuesta en pendiente suave sobre el zócalo calcáreo en la parte inferior del túmulo. En este caso, el peristálito no pudo sostener el peso de todo el dolmen y cedió lo que provocó la forma ovalada del tumulo en la actualidad. Las losas meridionales del persitalito, por este motivo, reposan bajo el túmulo y demuestran la casi circularidad del túmulo del dolmen, mientras que los ortostatos perimetrales situados en la parte superior (de SW a NE) descansan clavados directamente sobre el suelo. El punto más elevado coincidía con un mojón que indicaba los límites de las tierras de tres propietarios (dos de Begues y uno de Vallirana), ejerciendo, al mismo tiempo de mojón de término municipal. Desgraciadamente, a pesar de haber hecho varias advertencias a las autoridades competentes, el mojón fue robado a finales de la primera década de 2000.
Un elemento arquitectónico que suele aplicarse en los túmulos de las galerías catalanas es un reforzamiento interior de losas clavadas dentro de la estructura tumular en forma radial con un trabado entre losa radial y losa radial a base de grandes losas planas con el fin de mejorar la consistencia de la masa tumular.
La estructura interna del túmulo tendría un primer nivel (20-40 cm), sobre la roca madre, formado por tierra roja, piedras pequeñas y piedras medias constituyendo una base de preparación para asentar toda la estructura tumular. Por el exterior, y soportando todo el conjunto, está el peristálito formado por bloques de grandes dimensiones en la parte de pendiente máxima y ortóstatos en la más alta. Por encima encontraríamos una capa (20-50 cm) formada por piedras calizas de tamaño medio y grande mezcladas con tierra que forman el cuerpo central del túmulo. Entre las hileras de losas radiales, en su base, se colocaron las losas planas en posición horizontal. Sobre esta capa y extendida por toda la superficie del túmulo, existe una capa fina (8-10 cm) de grava pequeña. Por último, una capa importante de bloques medios colocados al modo de la piedra seca cubriría la parte superior del túmulo. En las zonas mejor conservadas presenta potencias entre 40 y 50 cm., pero debemos suponer que en realidad estaría entre 60 y 80 cm.
